Tipos principales:

  • Sarcomas de partes blandas: afectan músculos, grasa, nervios, vasos sanguíneos o tejidos conectivos (ej. liposarcoma, leiomiosarcoma, angiosarcoma)
  • Tumores GIST (gastrointestinales): aunque se originan en el tubo digestivo, son técnicamente sarcomas
  • Tumores benignos (ej. lipomas, fibromas) que pueden confundirse clínicamente, pero no tienen potencial metastásico

Diagnóstico:

  • Imagen: resonancia magnética (especialmente en extremidades), TAC en casos torácicos o retroperitoneales
  • Biopsia con análisis histológico e inmunohistoquímico (S100, desmina, actina, CD34, CD117 según tipo)
  • Estudio molecular para mutaciones específicas (por ejemplo, KIT o PDGFRA en GIST)

Tratamientos:

  • Cirugía: principal tratamiento. Resección amplia con márgenes negativos es clave para evitar recidivas
  • Radioterapia: se utiliza frecuentemente como complemento en sarcomas de alto grado o localizaciones difíciles (antes o después de la cirugía)
  • Quimioterapia: reservada para sarcomas agresivos, metastásicos o no resecables (ej. doxorrubicina, ifosfamida)
  • Terapias dirigidas: en GIST se usa imatinib como primera línea, y otras como sunitinib o regorafenib en casos resistentes

Seguimiento y pronóstico:

  • El pronóstico depende del tipo histológico, tamaño y grado del tumor, y márgenes quirúrgicos
  • Requiere control periódico con imagen (RMN o TAC) cada 3–6 meses los primeros años